Un mejoramiento de la calidad implica aumentar los niveles de productividad y consecuentemente reducir los costos de producción, pero también los costos
generales de la empresa, aumentando la competitividad tanto por la mayor
calidad, como por los menores costos. La empresa tiene así la posibilidad
de ofrecer productos de alto valor (mayor calidad a menores precios) o bien
ganar mediante precios "Premium" resultantes de un alto nivel de calidad y
diseño. |